martes, 11 de noviembre de 2008

"Sabía que lo conseguirías"

"Sabía que lo conseguirías". Fueron cuatro palabras que me helaron la sangre y paralizaron mis pies incluso cuando se abrieron de nuevo las puertas del ascensor. Y remitente, el tal Nacho. Lo que acababa de suceder hacía unos pocos segundos estaba aún tan presente en mi mente como para no ver una clara relación con el mensaje. Pero, ¿cómo narices podía saberlo aquel tío, fuese quien fuese?

Aquello me dio un mal rollo impresionante. El miedo empezó a recorrerme la espalda y de repente me sentía incluso mareada. Se me pasaba de todo por la mente, desde llamar a aquel número hasta apagar el móvil para que no volvieran a llegarme más mensajes, pero seguía teniendo el cuerpo paralizado.

Sentí una mano sobre mi hombro y pegué un respingo. Me giré de un salto y seguramente mi cara de terror alarmó a una barbie con mechas rubias.

- ¿Eres Ana Ramírez?- preguntó con vocecilla chillona.- El Sr. Villa quiere que empieces mañana.

- ¿Mañana? Pensaba que empezaría el día 15...

- Pues tienes que venir mañana. Cuando llegues llévale a Yoli, de RRHH, toda la documentación para que te tramite el contrato.

De no dar el perfil que buscaban a incorporarme deprisa y corriendo. La entrevista más rocambolesca de mi vida, un mensaje de alguien que parecía observarme desde una cámara oculta... sólo un cigarro me podía despejar y ayudarme a poner un poco de orden en mis pensamientos.

2 comentarios:

Arantxa dijo...

Mmm... La cosa se pone interesante, jejeje

Boladepelusa dijo...

Arf arf!!! queremos saber!!